Noticias Salud - Blog Noticias Salud

Con La Salud No Se Juega
Logotipo Con La Salud No Se Juega
Vaya al Contenido

Cómo preparar aceite de coco en tu hogar

Blog Noticias Salud
El aceite de coco es posiblemente uno de los ingredientes más versátiles para tener en la cocina. Perfecto para freír, hornear y cocinar golosinas. A continuación te enseñamos sus propiedades, y cómo prepararlo de forma natural en tu hogar.

SUS GRASAS SATURADAS SE REDIMEN

El aceite de coco virgen presenta un 99,9% de ácidos grasos, de los cuales el 91,9% son saturados. El resto de los ácidos grasos presentes en el aceite de coco están distribuidos en un 6,4% de ácidos grasos monoinsaturados y un 1,5% de ácidos grasos poliinsaturados. El aceite de coco virgen, al ser de origen vegetal, no contiene colesterol.

La grasa saturada se ha relacionado con el incremento del colesterol, pero estudios recientes indican que los ácidos grasos saturados de cadena media del coco virgen reducen el colesterol total, aumentan el bueno (HDL) y evitan que el LDL se convierta en una forma dañina.

Cómo preparar aceite de coco en tu hogarTE AYUDA A COMBATIR LAS INFECCIONES

Además, gracias a su contenido en ácidos láurico, cáprico, caprílico y en polifenoles, posee propiedades antivirales y antimicrobianas.

De hecho, ayuda a combatir la bacteria Helicobacter pylori, relacionada con las gastritis, las úlceras y el cáncer de estómago, y también es activo contra especies de cándidas, por lo que es interesante ante las infecciones fúngicas.

UN ALIADO EN LAS DIETAS DE ADELGAZAMIENTO

El aceite de coco se incluye en las dietas por su cantidad de grasas de cadena media que estimulan el metabolismo energético y ejercen un efecto "termogénico", es decir, ayudan a quemar grasa.

También se ha visto que es una grasa saciante y que puede ser de ayuda en la reducción de grasa abdominal.

EFECTO ANTIINFLAMATORIO

En un estudio de 2016 se observó que la suplementación con 2 gramos de aceite de coco virgen al día reducía los marcadores de inflamación aguda: el proceso inicial del cuerpo para protegerse frente a un desequilibrio o patógenos y que implica síntomas como fiebre, dolor, sarpullido…

UNA BUENA GRASA PARA EL CEREBRO

En estudios in vitro, el aceite de coco atenúa los efectos de un péptido beta-amiloide relacionado con daños cognitivos asociados al envejecimiento y las enfermedades neurodegenerativas. Al parecer, sus grasas de cadena media compensan la disfunción mitocondrial al metabolizarse.

Propiedades hidratantes y suavizantes, y ayuda en caso de dermatitis, psoriasis y eccemas. También enlentece la llegada de las arrugas y la flacidez.

ACEITE DE COCO, UN ALIADO PARA EL CUIDADO PERSONAL

El aceite de coco que prepares en casa lo puedes utilizar para otros fines, fuera de la cocina. Por ejemplo:

Ayuda a hidratar la piel, por lo que puede aplicarse en lugar de una crema corporal. No obstante, hay personas que prefieren simplemente agregar un chorrito de aceite a su bote de crema hidratante de uso rutinario.

Hay mujeres que se lo aplican para prevenir o bien reducir estrías y cicatrices recientes cuando están embarazadas.

Según creencias populares, aplicarse este aceite sobre picaduras de mosquito, puede ayudar a aliviar la hinchazón y la comezón que estas causan.

También se puede aplicar sobre el cabello para nutrirlo, hidratarlo y darle suavidad y brillo.

RECETA PARA PREPARAR ACEITE DE COCO

Lo primero que debes tener en cuenta es que de 9 a 10 cocos te darán 3 litros de leche, de la cual puedes extraer aproximadamente 150 gramos de aceite de coco. Así, de 3 a 4 cocos te dan 1 litro de leche de coco, de la cual se pueden extraer 50 gramos de aceite. Esta cantidad es más adecuada para preparar este aceite en casa, ya que se requieren menos cocos.

MATERIALES

Tamices.
Licuadora.
Tajadera para cortar el coco.
Un objeto contundente para romper el coco.
Una olla de acero inoxidable para cocinar el coco hasta que el aceite se filtra.

Cómo preparar aceite de coco en tu hogarPROCEDIMIENTO

Estos son los pasos que debes seguir para elaborar un aceite de coco en casa:

Lo primero que tienes que hacer es escoger los cocos. Para empezar, te recomendamos escoger cocos maduros, pero aún frescos y de buena calidad.

Seguidamente, rompe los cocos con un objeto pesado. Cuando termines, saca la carne de coco de la cáscara con un cuchillo y enjuaga bien los trozos.

Corta el coco por la mitad con un cuchillo y escurre la leche de coco en un frasco.

Más adelante, córtalos en trozos pequeños para introducirlos en la licuadora. Te recomendamos moler las piezas de coco con agua caliente para que quede suave.

A continuación, vierte en un colador para separar la leche de coco.

Luego presiona con las manos para exprimir todas las gotas. Te recomendamos utilizar un tamiz con una malla más fina para eliminar las partículas más pequeñas de la leche de coco.

Cuando termines, cubre el tazón de leche de coco y guárdalo en la nevera toda la noche. El objetivo es enfriar el recipiente para permitir que el aceite se solidifique.

A la mañana siguiente, observarás como el aceite se ha separado del agua y se ha apelmazado en la superficie.

Toma el aceite de coco blanco y colócalo en una olla de acero inoxidable. No olvides que el agua que queda en el recipiente todavía tiene un poco de sabor de coco y puedes utilizarla para cualquier receta que requiera leche de coco.

Por último, cubre la olla y calienta a fuego lento. Debes cocinar hasta que notes que algunas rodajas de coco están carbonizadas en el aceite. Más adelante, aparta la olla del fuego para que el aceite de coco se enfríe un poco. Si aún notas trocitos carbonizados en el aceite, puedes tamizar con una tela de gasa para eliminar los pedazos.


APRENDEMOS DE VUESTRAS PREGUNTAS, SUGERENCIAS Y COMENTARIOS.

SI LA INFORMACIÓN OS RESULTA INTERESANTE COMPARTIR CON AMIGOS Y FAMILIA.


Todavía no hay reseñas.
0
0
0
0
0
CON LA SALUD NO SE JUEGA
Pablo Picasso, 1
48012 Bilbao (Spain)
+34 602 436 312  | +34 600 492 134
conlasaludnosejuega2018@gmail.com
www.conlasaludnosejuega.org
Regreso al contenido